(Fuente: Radio Uchile ) El viernes pasado me tocó vivir una de las cosas más horribles y crueles, y a la vez esperanzadora, que he tenido que presenciar en mis 21 años. Nunca en mi vida pensé presenciar un acto de xenofobia en persona. El contexto no es tan importante: yo iba en una micro a trabajar. Se sube un grupo de personas que muy posiblemente son inmigrantes y comienza el acoso. Uno de ellos se sienta en uno de los asientos preferenciales (la micro no iba llena por lo que habían varios asientos de sobra) y un tipo, de aproximadamente unos 55-60 años comienza a molestarlo: "el asiento es para las personas" , "tu no tienes derecho a sentarte aquí", "dale el asiento a un chileno", "yo estuve en Bolivia y son todos iguales" y así, un sinnúmero de insultos. Asumo que este sujeto pensó que se ganaría la simpatía de los que íbamos en la micro... pero no fue así. Se preguntarán por qué no hice algo al respecto... bueno, suced...